Sin Tierra Fértil, no hay vida

0
170
Tierra Fértil
Tierra Fértil

Por Miguel Trejo

La sociedad en su conjunto, quizá por comunes y naturales, no valora los recursos productivos básicos de que disponemos, mismos que son sustento no solo de la actividad económica sino de la vida misma. La energía solar, el agua y el suelo son tres elementos que permiten, al interactuar, generar los alimentos y la materia prima para producir los bienes de consumo que nos proporcionan salud, vivienda, empleo y recreación.

En las últimas siete u ocho décadas para atender la demanda creciente de alimentos generada por el crecimiento poblacional, el conocimiento científico se orientó a responder con urgencia a esa demanda, la tecnología generada se sustentó en movimiento intenso del suelo, irrigación, semillas mejoradas, combate de plagas con agroquímicos y fertilización con fuentes de síntesis química, con énfasis en nutrimentos mayores, nitrógeno, fosforo y potasio. Si bien la práctica de ese tipo de agricultura ha contribuido a incrementar significativamente la producción, por otra parte ha ocasionado un grave deterioro de la fertilidad química física y biológica de los suelos lo que coloca, a la mayoría de las unidades de producción, en situación complicada por varias razones:

  1. 1. El costo por tonelada producida es creciente, dado que cada ciclo se requiere de más insumos y estos son de mayor precio.
  2. 2. Lograr la sanidad, inocuidad y calidad de los productos que exige el mercado es cada día más costoso y complicado; las malas hierbas, insectos y microorganismos fitopatógenos, por razón elemental de subsistencia, crean mecanismos de resistencia de manera más veloz que el avance del conocimiento científico para combatirlos
  3. 3. El riesgo productivo aumenta al perder el suelo capacidad de retención de humedad, lo que impone bajas en la producción y ciclos productivos más breves.

Esta situación ya ha puesto en alerta a los organismos internacionales, la FAO ha declarado al 2015 año internacional de los suelos.

El recurso suelo es el recurso sobre el que el hombre puede influir más para tenerlo en condiciones óptimas de aprovechamiento.

¿Qué hacer para lograr restaurar la fertilidad de los suelos y hacerlos tierra fértil?

En primer lugar la sociedad civil y desde luego la sociedad política deben reconocer la gravedad del problema y otorgar el valor que tiene para la vida humana el disponer de tierra fértil.

Cambio de paradigma

Los procesos productivos que se realizan, en la mayoría de las unidades de producción hoy en día, son basados en el uso intensivos de insumos, el campo como la sociedad en su conjunto vive en la cultura del consumismo, el conocimiento científico agronómico más dinámico lo desarrollan mayoritariamente las grandes empresas, quienes invierten fuertes cantidades para obtener productos que resuelven de manera muchas veces efectiva pero siempre parcial, solo un aspecto del proceso productivo. Se ha relegado el estudio científico que permita interpretar el sistema productivo que la sabia naturaleza ha diseñado y que de manera magistral lo dedujeron nuestros antepasados a través de la milpa, comprendieron que los ciclos biogeoquímicos se dan con el concurso de la flora y fauna, para a través de millones de compuestos químicos que no aún no conocemos se diluyan los nutrientes del suelo, mineralice la materia orgánica, que en un círculo permanente es a su vez desecho y vida.

Mientras logramos avanzar más en el conocimiento del sistema natural de producción y dado que ya se ha caminado mucho en la agricultura con uso intensivo de insumos, podemos usar los conocimientos científicos existentes que indican algunas de las condiciones básicas para lograr suelos con alta productividad, pongamos por ejemplo el maíz y las variables edáficas y climáticas que requiere para obtener toneladas a menor costo, plantas sanas y mejor aprovechamiento de agua:

Variable

Nivel

Materia Orgánica (%)

Mayor a 2.5

Potencial Hidrógeno pH (acidez-alcalinidad)

6.0-7.0

Capacidad de Intercambio Catiónico (Centimoles por Kilogramo de suelo)

Mayor a 20

Saturación de Bases (%)

Mayor de 80

Textura % arcilla

Mayor de 60

Textura % de limo

Mayor de 30

Textura % de arena

Menor de 30

Capacidad de almacenamiento de humedad (mm de agua)

Mayor de 150

Profundidad (cm)

100

Índice de humedad (may-oct)

Mayor a 120

Los técnicos y productores necesitamos ir aplicando los conocimientos científicos para racionalizar el uso de insumos en beneficio de la fertilidad de suelos, ingresos del productor y la productividad de la unidad de producción, disminuyendo costos por tonelada, riesgos e impacto ambiental.

Eso está al alcance de todos, lo único que se requiere es tener como prioridad, no el uso de un insumo de nuestro interés, sino la rentabilidad de la unidad de producción.

Solo es necesaria la disposición de técnicos y productores para a través de un proceso de capacitación que permita refrescar conocimientos y cambio de paradigma para pasar de la recomendación parcial y a veces infundada de un insumo determinado a la recomendación basada en el conocimiento científico racional y reflexivo.

Iniciemos ya el movimiento que permita avanzar en el camino hacia la tierra fértil, una alternativa de dignificación profesional, mayor ingreso del productor, al País y conveniencia de la sociedad en su conjunto.

M.C. S. Miguel Trejo Luna Herrejón

Director General de CYCASA, S.C.

DEJAR RESPUESTA

Favor de ingresar su comentario
Favor de ingresar su nombre aquí