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Una cooperativa del futuro, rindiendo frutos en el presente . Enclavada en Aragón, nace una cooperativa que se ha desarrollado hasta la autosuficiencia
TF | Arturo Morales Carrillo/Enviado
México, D.F. «En verdad les digo, que mexicanos y españoles estamos hechos de lo mismo, si lo hemos hecho, ustedes seguro y lo harán», expresó el director general de Arento Grupo Cooperativo de Aragón, España, Luis Navarro, que preside una organización cooperativa considerada en todo el mundo como un modelo a seguir. Relata que la definición de cooperativa de productores suele asociarse por su sintaxis al objeto social, pero que más allá del romanticismo que pudiera emanar de ese concepto, Arento es hoy, más que una cooperativa, el nexo de unión entre varias cooperativas y los mercados de consumo.
En su evolución destaca que se encuentra nutrido de un rico pasado histórico en torno a los sindicatos católicos agrarios de principios del siglo XX, pero que fue hasta 1982 cuando el periodo democrático que se inició en España permitió que se creara conciencia en torno al valor de grupo. Compuesta por 122 cooperativas socias que suman 20 mil asociados: agricultores, ganaderos, proveedores y clientes, explicó que esta asociación que copa geográficamente todo Aragón ha permitido que exista una independencia patrimonial y de gestión en torno a la «cooperativa de cooperativas», presente en más de 200 municipios, la cual opera a través de 137 empleados directos y posee una superficie de producción de 2 millones de hectáreas de cultivo.
Producción de cereales. La participación en el mercado cerealista -citó- se ha dado gracias al elevado precio que el producto ha encontrado en el mercado, ante la demanda de trigo, cebada y maíz a nivel mundial, por lo que orientados hacia el mercado producen 50% del trigo de España, 30% de toda la cebada que se consume en el país y 33% del maíz que es producido, lo que representa el 40% de los cereales que son producidos. Este logro -comenta- ha sido posible gracias a la instauración de líneas estratégicas, las cuales buscan mayor valor a la producción agraria, integración vertical de las cadenas, para ser proveedores integrales de bienes y servicios en el medio rural.«El éxito se logra siendo competitivos en el mercado de origen y en el mercado final.
El cooperativismo no es una obligación. La lealtad, el compromiso y la rentabilidad, sí», enfatizó. A su juicio el contexto actual obliga a las organizaciones de productores a pasar de una cooperativa de producción a un grupo alimentario que participa en el eslabón de la industria agroalimentaria, en donde se tienen que prever aspectos como: la dimensión, respondiendo a las expectativas del mercado; la diversificación, horizontal y vertical, tomando en cuenta la gestión del riesgo; la imagen de marca, como un referente de mercado y guía para los socios, y finalmente el cooperativismo, que en su opinión es la fortaleza que permite poseer el respaldo de la producción vinculando el territorio. Refiriéndose a otras responsabilidades que han surgido en torno a la cooperativa, dijo que la estructura del grupo los ha llevado a prestar servicios de asesoramiento técnico en los que se contempla: tratamientos, ensayos, desarrollos informáticos, sistemas de calidad y de gestión de cooperativas. Pero lo que resulta trascendente es que se ha logrado integrar varios eslabones de la cadena en uno solo, «Creamos valor», expresó.
En charla con Tierra Fértil puntualiza que son las sinergias entre los socios lo que los ha llevado a optimizar en mayor medida los recursos, mientras que las oportunidades de negocio han surgido a través del capital y de la administración. «Vinculamos al agricultor con el consumidor, producimos lo que se vende. Pero también hemos tenido que desarrollar fórmulas innovadoras. Un ejemplo lo encontramos en las molineras del grupo de trigo que se han vinculado a grandes distribuidores». En cuanto a la producción de cárnicos, acotó que los cerdos de la cooperativa son alimentados a partir de fórmulas de cereales pienso producidos por Arento, mientras que el despiece y elaborado de porcino se realiza en dos plantas de producción que generan 250 mil canales al año.
Corporación financiera. La enorme diversificación de la cooperativa -relata- los ha llevado a formar una sociedad patrimonial para la captación de capital de inversores privados. Sus unidades de negocio - explicó- se encuentran compuestas por: Nutrigal (socios de molinos), industrias cárnicas, energía (estaciones de servicio y distribución a domicilio), logística (agencia de transportes) y biocarburantes.
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