Fue en su «echadero, donde recarga las pilas», el lugar donde nos recibió. Contento por varios motivos, entre ellos, la celebración de su cumpleaños así como la reunión de sus compañeros de generación de la Escuela de Medicina Veterinaria de Zacatecas, de la cual egresó en 1975. Su casa es el típico casco de la hacienda, en la que se respira el ambiente campirano, entre paredes de adobe y altas paredes; también mantiene ahí su oficina, en la que amablemente ofrece para entrar al tema. La plática es constantemente interrumpida por diversas llamadas de felicitación de sus amigos, e incluso, de su hija Ana Sofía, Licenciada en Nutrición, que radica en España; llamadas que iluminan el rostro por las muestras de amistad y cariño que recibe. Nación en cuna ganadera pero debió realizar un gran esfuerzo para lograr lo que ahora tiene. Además, tiene varias facetas, entre las que se encuentra el profesionista, administrativo, político y, obviamente, ganadero.
Salvador Álvarez Morán, es el presidente de la Unión Ganadera Regional de Jalisco (relecto para un segundo periodo), así como Secretario de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNG), por lo que sus «correrías» ahora están divididas en tres partes: su rancho, Jalisco y México. Sus papás, Salvador Álvarez de Alba y María Teresa Morán Macías, fueron gente de campo, pues su papá atendía el rancho «La Cascarona» y su abuelo materno trabajaba un pequeño rancho por el rumbo de San Sebastián del Álamo (Teocaltiche). El profesionista. Una vez que obtuvo su título profesional como Médico Veterinario Zootecnista, incursionó en varios puestos en empresas de la región, pues «no quería llegar a pedir el domingo», explicó.
De esa manera, jerció un puesto clínico en Grupo Industrial de la Leche (Aguascalientes), para luego desempeñarse como gerente de Criadores de Ganado Lechero, en donde admitían becerras de cuatro días de nacidas y las entregaban con ocho meses de preñez. En dicha empresa, luego fue Gerente de Servicios al Productor. Desempeñó poco tiempo después se integró al Instituto Nacional de la Leche, cuya esencia era la de recopilar información para ofrecerla a los productores. Sin embargo, desde sus tiempos de estudiantes estuvo acudiendo los fines de semana a apoyar a su papá en las labores del rancho, hasta que definitivamente se responsabilizó del mismo en 1986.
El Rancho. Salvador Álvarez Morán nació en cuna ganadera, pues su abuelo Salvador Álvarez Romero, ya lo era en los albores del siglo pasado. Sin embargo, ciertas circunstancias llevaron a su familia (papá y hermanos) a desprenderse de una buena cantidad de bienes para solventar algunas deudas. «Ex Hacienda Santa Bárbara», fue adquirida por su abuelo alrededor de 1952 y fue su tío Francisco quien lo atendió hasta su fallecimiento, en 1979, año en que don Salvador Álvarez de Alba asume la responsabilidad del mismo y lo invita que le ayude, pues «mi padre ya se sentía viejo y cansado». Álvarez Morán se responsabiliza del rancho en 1986 y poco a poco inició a imponer su sello, ya que lo recibió casi en ruinas. Es así como ahora mantiene una sala de ordeña con ocho unidades, cuya capacidad es de 10 animales por hora. Además, tiene un tanque receptor con capacidad para cuatro mil 500 litros. Su hato lechero se compone de alrededor de 150 vacas, mismas que producen alrededor de dos mil 500 y tres mil litros de leche. También mantiene alrededor de 200 vacas de cría, y de lo que recibió de su padre son 50 vacas Suizo Europeo de registro. Asimismo, produce aproximadamente 100 becerros al año con fines de exportación. Entre los pastos de su rancho se encuentra ganado angus, hereford, limousine, entreotras razas. «Empecé en el rancho, esto estaba casi en ruinas. Mi padre no entraba ni a la casa, las vacas se ordeñaban a mano... en fin. Empecé a darle un poquito de cosas con mi sello. Hicimos la sala de ordeña, empecemos a mejorar la calidad del ganado, dividimos la explotación en ganado de carne y ganado de leche, entre otras cosas», comenta el entrevistado.
Su familia. Salvador Álvarez Morán contrajo matrimonio con María de Lourdes Borrego (de Zacatecas) en 1979, con quien procreó cuatro hijos (tres mujeres y un hombre). Ellas ya son profesionistas. María de Lourdes, se graduó de Licenciada en Administración Financiera; Valeria lo hizo en Leyes (Abogada) y Ana Sofía es licenciada en nutrición. Salvador, el «pequeño», y estudia Ingeniero Empresarial Agropecuario en la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).
Política. Salvador Álvarez Morán presidió la Asociación ganadera Local de Encarnación de Díaz, en el periodo 1990-2001. Con su equipo de trabajo, lograron la construcción de una bodega, un centro de acopio de leche así como instalaciones diversas. Su aspiración a la presidencia de la UGRJ se dio a petición de algunos amigos consejeros que creyeron en que podría continuar la buena labora que venía desempeñando Arnulfo Magaña y fue electo en el 2003. Sin embargo, empezó a participar en lo consejos directivos desde la administración de Rodolfo Villaseñor así como durante toda la administración de Arnulfo Magaña. De igual forma, cuando fue trabajador de la empresa ganadera, acompañaba a lo dirigentes de GILSA a buscar precios, así como a la Secretaría de Comercio, a Conasupo para conseguir granos, y poco a poco fue conociendo lo que es la CNG, a la que vio con mucho respeto y cariño. Fue electo como presidente de la UGRJ en 2003 y en junio del 2004 fue invitado a integrarse al equipo de trabajo de Oswaldo Cházaro Montalvo, en la CNG. En ambos cargos ha sido reelecto.
Su concepto. Como dirigente del gremio ganadero (local, estatal y nacional), siente una gran satisfacción por el trabajo desempeñado. Confiesa que es muy cansado pues renuncia a «lo de uno» o lo tiene que dejar en manos de otros para dedicarse «a servir a los demás». «Creo que eso le deja a uno muchas satisfacciones, aunque también hay gente a la que uno no le llenó las expectativas», confiesa. Está consciente que se hicieron muchas cosas, algunas buenas, otras no tanto, «pero lo que sí, no escatimamos nunca ningún esfuerzo, ningún trabajo, incluso sacrificando familia y demás para servirle a la gente». Dentro de todo, confiesa que el mayor logro que ha obtenido, es el del apoyo de su familia, pues sin la comprensión de la misma, «no sería igual mi trabajo».