Advierte el líder de los ganaderos mexicanos que la alza en los insumos ha afectado al sistema productivo en gran medida.
TF | Arturo Morales Carrillo
Se trata de Oswaldo Cházaro Montalvo, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (por su siglas CNOG), máximo organismo del sector pecuario en México, quien en un diálogo con Tierra Fértil plasma su visión del futuro de la ganadería mexicana y las acciones que en el presente deben ser emprendidas para cimentarlo. Y es que el contexto mundial presiona al ganadero, principalmente motivado por el alto precio que han adquirido los insumos en donde el maíz juega un papel importante para la producción de carne en el país, mientras que en el entorno global la comida ha aumentado exponencialmente de precio al ser un producto de alta demanda. Para el líder de los ganaderos de México es pertinente que se desarrolle un apropiado análisis para estructurar el presupuesto federal para el campo del próximo año, que deberá ser congruente con las actividades pecuarias y en función del momento en el que vivimos. Dijo que un acierto de parte de la Comisión Especial de Agricultura, Ganadería, Pesca, Recursos Hidráulicos y Desarrollo Rural del Congreso de la Unión fue la organización de los foros pecuarios a través del país, pues enfatiza que hay la existencia de dos ángulos trascendentes que deben ser analizados.
Motivos de la crisis. «La crisis en la que gradualmente han ido cayendo los sistemas producto pecuarios, en función del reordenamiento de los costos y precios en el mundo. Específicamente derivados de la competencia por los granos para la alimentación animal con la producción de bioenergía, que plantea un escenario diferente en la que los ganaderos deberemos de acomodarnos de una forma o de otra». El impacto en los costos de producción, a su juicio, ha afectado a las cadenas agroalimentarias pecuarias y señala que definitivamente no tendrá la oportunidad plena el productor de repercutir el alza en los insumos en los precios al consumidor. «Tenemos que buscar la forma de que exista viabilidad para las cadenas», resonó su voz firme durante la entrevista. Afirma que se debe procurar que en los programas y presupuestos del 2009 exista una visión de largo plazo que fomente el desarrollo del sector, atendiendo los problemas estructurales pero sobre todo una planeación que lleve a la ganadería a incursionar en la comercialización aprovechando el enorme potencial y condiciones favorables que se poseen, ante la apertura y demanda de los mercados internacionales. Lo que sí se puede y debe hacerse, recalcó, es fortalecer aún más la sanidad animal, para garantizar que exista acceso a los mercados y aminorar los techos existentes en los presupuestos de algunos sistemas productos en torno a la capacitación y financiamiento para fomentar la productividad del sector.
«Hay mucho trabajo por hacer, es cierto; existe una crisis en el sector y problemas estructurales, pero también existen oportunidades y debemos tener la capacidad de aprovecharlas». «Es responsabilidad de todos, de los productores a través de sus organizaciones, haciendo lo que nos corresponde, pero también del Legislativo en cuanto a leyes y presupuestos y del Ejecutivo, como su nombre lo dice en la ejecución adecuada de los recursos de forma ágil y sobre todo con la orientación correcta». Y agrega que resulta necesario pulir y comprender las reglas de operación del ejercicio actual, que sugieren criterios de transparencia y de equidad para traducirlas a los hechos y evitar su tergiversación y riesgo del subejercicio. «Lamentable sería que ante la imperante necesidad del sector de mayores recursos y apoyos, que se quedaran sin operar por lagunas que en ocasiones se dan en el ámbito operativo», puntualizó.
Voluntad. En cuanto a su perspectiva de cómo se deben resolver los problemas –relató- que es cuestión de voluntad, para hacer las cosas y salir adelante con los programas y que cada quién haga lo que le corresponde. Finalmente, comentó: «La muestra de lo que la Confederación está haciendo independientemente de nuestros trabajos internos, asambleas y encuentros nacionales». «El trabajo con los tres órdenes de gobierno está muy claro, hemos tenido acercamientos con el Poder Legislativo, con el Secretario de Agricultura, realizando propuestas acordes a nuestra razón de ser. Planteamos que exista la estructura, programas y políticas que propicien el desarrollo de la ganadería y su protección que en el largo plazo, que nos dé viabilidad». «No desmayemos en el afán de progresar. Algo que ha caracterizado al sector es el espíritu de progreso, el aguante ante las adversidades y recordar que en otros tiempos también las hemos tenido y hemos sabido superarlas».