La unidad de producción y la asesoría técnica agropecuaria

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M.C.S. Miguel Trejo Luna Herrejón

Director General de CYCASA, S.C.

Quien generaliza conceptos, problemática y soluciones en el medio rural del país, necesariamente desconoce la realidad, la diversidad agroecológica y socioeconómica que caracteriza al campo mexicano, no admite estrategias ni acciones generalizada, hablar de paquete tecnológico, por genérico, es inadecuado; la atención a las empresas rurales debe ser puntual, integral y de integración productiva si se quiere avanzar en una economía de mercado a la que la gran mayoría de las unidad de producción no han logrado insertarse exitosamente; sólo el 0.03% (18,000) exportan; 8.4% (448,000) se clasifica como empresarial pujante; 9.9% (528,000) empresarial frágil; 8.3% (442,000) transición y el 72.6% (3.9 millones) son de subsistencia.

Las empresas rurales, en general, no han tenido la atención integral requerida para alcanzar la productividad, rentabilidad, competitividad y sustentabilidad que caracterizan a un agronegocio exitoso.

La agronomía como profesión de estado ha formado expertos en varios campos (fitopatología, irrigación, economía, administración rural, fitogenética, zootecnia, extensión rural, entre otros). El ejercicio profesional, históricamente, ha sido mediante el servicio público o bien en empresas privadas proveedoras de insumos, maquinaria y equipo, pocos son los profesionistas que se han orientado al desarrollo de las unidades de producción como prioridad.

La asesoría técnica no orientada prioritariamente al desarrollo de las unidades de producción, ha provocado, entre otros problemas, deterioro de los recursos naturales, especialmente la fertilidad del suelo, considerado patrimonio fundamental del productor y del país en su conjunto. La información disponible en México reporta suelos con un grado alto de erosión, niveles bajos de materia orgánica y microorganismos, acidez, salinidad y contenidos altos de sodio en zonas de riego, compactación del suelo, uso excesivo de fertilizantes sintéticos, baja capacidad de intercambio catiónico. Esta degradación es debida en buena parte, al uso de prácticas agrícolas no sustentables y al uso intensivo del suelo en México. Así mismo, se ha deteriorado la capacidad técnica productiva del profesional de la agronomía empleado en el servicio público. Los más actualizados técnicamente tienen como prioridad el crecimiento de las empresas donde prestan sus servicios.

Se ha descuidado la parte sustantiva del desarrollo: Las Unidades de Producción.

El asesoramiento técnico, en la mayoría de las empresas rurales no es demandado y por supuesto valorado, dado que, desde su inicio (hace más de 7 décadas), el servicio ha sido pagado por el Estado.

En el Programa Especial Concurrente 2015, en 3 programas y cinco componentes se destinan más de nueve mil millones de pesos a incentivos ligados a la asistencia técnica, esto significa que entre nueve y 10,000 profesionistas continúan siendo pagados por el Estado para que, en teoría, aumenten la productividad de las unidades de producción.

Es alentador que el sector público considere la asesoría técnica como necesaria para mejorar las condiciones productivas rurales, sobre todo tomando en cuenta los riesgos de rentabilidad de la actividad agropecuaria por la variabilidad climática y de mercado que vivimos; sin embargo, esos recursos serán infructuosos, en tanto los técnicos involucrados en el servicio no tengan las condiciones siguientes:

1. Certeza y oportunidad en su contratación

2. Módulos acordes en tamaño y número de productores a su capacidad de atención

3. La capacitación necesaria para aplicar un proceso productivo que permita pasar de una agricultura intensiva en el uso de insumos, a una basada en el conocimiento científico, racional y reflexivo.

4. Modelo de trabajo que reconozca al productor como el actor fundamental, quien con su experiencia y conocimiento de la unidad de producción, decide, con apoyo del extensionista (agroconsultor) el proceso productivo a realizar y ambos disponiendo del apoyo de especialistas  para la atención de problemas específicos.

5. Ligado a una organización participativa de productores, mediante la cual se abastezcan los productores atendidos de insumos, equipo y maquinaria; se otorguen crédito, seguro, agricultura por contrato y cobertura de precios, entre otros servicios.

Cuando estas condiciones se cumplan, los profesionistas de carreras afines a la actividad agropecuaria, en especial los agrónomos que prestan servicios de asesoría y tienen como responsabilidad la atención a las unidades de producción, cumplirán con la relevante y digna función de hacer que los productores primarios sean competitivos en el mercado, esto mediante la estrategia de restaurar la fertilidad física, química y biológica del suelo, como sustento esencial en el propósito de elevar la productividad, mejorar el medio ambiente y obtener las toneladas al menor costo.

La única alternativa que tiene a su alcance el productor para enfrentar la disminución de precios es producir las toneladas a menor costo, lo que sin duda, es posible, solo falta que servidores públicos y asesores técnicos tengan como objetivo fundamental proporcionar una atención puntual, completa y de integración productiva.

Si los incentivos mejoran en certeza y oportunidad, el impacto del servicio de asesoría técnica repercutirá positivamente en el ingreso del productor, el crecimiento del PIB nacional y en las metas del “Programa Sectorial de Desarrollo    Agropecuario, Pesquero y Alimentario 2013-2018”

La sociedad civil tiene necesidad y voluntad de participar para que así suceda; ¿Habrá la decisión política de hacerlo?

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