La cuaresma: de lo espiritual a lo gastronómico

En México repetimos y en algunos casos mejoramos las costumbres que recibimos de los españoles, creando un sincretismo entre lo religioso y lo pagano que nos otorga una identidad propia.

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OTRA DE las tradiciones muy extendidas en México son los altares dedicados a la Virgen de los Dolores.
OTRA DE las tradiciones muy extendidas en México son los altares dedicados a la Virgen de los Dolores.

La Cuaresma, para quienes profesan el catolicismo, es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararse a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirse y para cambiar y ser mejores, más cerca de Cristo. Según la tradición, la Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Sábado de Gloria. A lo largo de éste tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, los creyentes hacen un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de sus convicciones religiosas.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual, señala el presbítero Tomás de Híjar Ornelas.

 

LA SEMANA SANTA

Prohibida hacia finales del siglo XVIII por ser considerada una fiesta hereje, la Semana Santa o Semana Mayor es la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Esta época es la más importante para la comunidad católica, e inicia con el Domingo de Ramos, continúa con la Semana Mayor y concluye el Domingo de Resurrección.

Junto con la Navidad, la Semana Santa es la fiesta religiosa más intensamente celebrada en México, afirma De Híjar Ornelas.

Agrega que cada día de la Semana Santa, desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua, ofrece diferentes tradiciones en todo el país, incluyendo las reuniones especiales para las misas, procesiones y representaciones que conmemoran la historia de la pasión, crucifixión y resurrección de Jesús.

De Híjar Ornelas comenta que la tradición de las recreaciones bíblicas se remonta a la época de la conquista, cuando los españoles llevaban a cabo presentaciones de la Biblia para introducir y promover la fe cristiana con la esperanza de convertir a los pueblos indígenas de México.

Señala que el Domingo de Ramos, el primer día de la Semana Santa, la gente en los pueblos y ciudades a través de México lleva hojas de palma tejidas en forma de cruz por artesanos con diseños intrincados como un grupo que representa a Jesús y a sus discípulos encabezando una procesión que rinde homenaje a la entrada de Jesús en Jerusalén como describe la Biblia.

Virgen de los Dolores
Virgen de los Dolores

LAS PROCESIONES

De Híjar Ornelas también afirma que las tradiciones procesionales en México durante estas dos semanas varían mucho de una ciudad a otra, y una de las más famosas se escenifica en la ciudad de México, en el barrio de Iztapalapa, donde los miembros de la comunidad local se preparan con meses de anticipación para participar en el Vía Crucis, una procesión que recrea y revive la pasión de Cristo.

También en varias ciudades coloniales como Taxco, Guerrero; Querétaro; San Luis Potosí y San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, las celebraciones son muy solemnes, como en la Procesión del Silencio, donde los penitentes se someten a rudas cargas, como símbolo de su auto sacrificio.

Aquí, como en muchos lugares, el Jueves Santo se realizan representaciones de la última cena.

 

ALTAR DE DOLORES: LA TRADICIÓN

Otra de las tradiciones muy extendidas en México son los altares dedicados a la Virgen de los Dolores -–patrona de los hogares, confidente de las aflicciones domésticas y defensora de la honra familiar-–, que se realizan los Viernes de Pasión o el sexto Viernes de Cuaresma en los templos y en las casas.

Para ello Tomás de Híjar comenta sobre el significado del altar de Dolores y de sus elementos.

La imagen central del altar (la virgen en escultura o pintura):  La Dolorosa muestra un rostro que reflejan sufrimiento tan impresionante que estremece a quien la ve, sus manos unidas sostienen un pañuelo blanco, su vestido es morado, el velo blanco representa su pureza y el superior que puede ser azul marino o morado igual que su atuendo refleja un estatus de mujer casada y sin faltar las siete espadas clavadas en el corazón símbolo de su aflicción, los siete Dolores de la Virgen en el altar se representan con siete velas encendidas.

Añade que el número siete para el cristianismo significa infinitud, de tal manera que está diciendo que sufrió infinitamente y el color morado para la religión católica es indicativo de tiempo penitencial por lo mismo encarna su sufrimiento.

El trigo geminado representa el cuerpo de Cristo hecho pan; de acuerdo a la tradición cristiana se pone germinar en la oscuridad para que nazca de color amarillo místicamente y en la religión se evoca al ocultamiento de la naturaleza divina de Cristo.

Las yerbas olorosas significan hacer menos penoso el camino de la Virgen, la flor de manzanilla fresca es parecida a la margarita que rememora al sol y es una planta medicinal que alivia el dolor.

Las semillas representan la naturaleza debido a que se llevan a bendecir para ser utilizadas en la siembra y se considera una aportación de la cultura indígena prehispánica a los altares, baste recordar que en algunas culturas del México antiguo, el maíz era considerado grano o dádiva divina y carne del hombre, señala el presbítero.

Las naranjas agrias con banderitas de papel picado: aluden a Eva quien pecó al probar la manzana, fruto prohibido y evoca a la Virgen que venció el pecado al aceptar el sufrimiento. Las banderitas son festivas y mitigan el dolor e indica el triunfo de Cristo sobre la muerte y el pecado.

El agua de colores representa las lágrimas derramadas en la pasión o la sangre derramada por nuestra salvación y las flores llaves son la solidaridad y el consuelo que los fieles brindan a la Virgen Dolorosa, las velas significan la luz que es Cristo quien ilumina el camino y arden como un reflejo de nuestras almas que se desgastan en la presencia de Dios.

A su vez, comenta De Híjar Ornelas, la tradición dice que la señora de la casa debe preparar aguas frescas de diferentes sabores como: chía, horchata, limón, tamarindo o Jamaica, a ésta última se llamó lágrimas de la virgen en recuerdo de las que ella derramó durante la semana de Pasión y se ofrecen a los devotos que caminan por las casas admirando los altares.

 

CUARESMA, ORIGEN Y SIGNIFICADO

El mismo presbítero Tomás de Híjar Ornelas Afirma que en la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida, la Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Invita a vivir una serie de actitudes cristianas que ayudan a parecernos más a Jesucristo.

Por ello, añade, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección, señala el sacerdote.

 

40 DÍAS

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.

La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la iglesia, con la práctica del ayuno y la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión, indica el presbítero.

 

¿Sabías que?

La Iglesia Católica manda a sus fieles a guardar ayuno de carne roja, a fin de conmemorar los sufrimientos de Cristo, por ello se acostumbra la preparación de platos austeros. Tanto en la época de vigilia como en los días santos toman protagonismo algunos ingredientes que a lo largo del año muchos de ellos son ignorados, por lo que en estas fechas aumenta el consumo de vegetales y de los productos de mar.

De Híjar Ornelas afirma que la tradición reza que el Viernes Santo y el Miércoles de Ceniza debe regir el ayuno y la abstinencia de cualquier tipo de alimento durante todo el día, este sacrificio llega a los Viernes de Cuaresma donde la abstinencia sólo será de alimentos preparados con carne.

El ayuno debe ser entendido como el no hacer más que una sola comida al día y abstenerse de ciertos manjares. En estas fechas, los protagonistas de los platillos son los productos de la milpa: nopales, flores de calabaza, verdolagas, moles, maíz y frijoles, entre otros. Los pescados y mariscos también juegan un papel central.

Es por ello que en estos tiempos las amas de casa preparan platillos con vegetales y también con los frutos del mar: tortas de camarón, tamales de charales o nopal, tortas de papa, chiles poblanos rellenos de queso o atún. Además como postres están  la capirotada, las torrejas y el arroz con leche.

La Cuaresma concluye con el Domingo de Pascua, cuando se hace a un lado el solemne estado de ánimo presente a lo largo de los días previos a este día, que es el último día de la Semana Santa en el que los cristianos celebran la resurrección milagrosa de Jesús de entre los muertos. Este día, después de asistir a misa, la gente disfruta de música, baile y diversión.

Un evento que simboliza la quema de Judas es una de las muchas actividades populares que se celebran este día, cuando algunas figuras de papel maché diseñadas para representar a Judas Iscariote, al diablo e incluso a figuras políticas actuales asociadas con el mal cuelgan por encima de las cabezas de las multitudes ansiosas, se incendian y estallan en mil pedazos.

Las festividades de Semana Santa en México son algo digno de ver, ya que ofrecen una representación real de la cultura y la historia de México que sólo se vive una vez al año.

TF/Roberto Silva

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